Takeda y Arita no habían vuelto a verse desde que se graduaron en bachillerato. Un día de lluvia, recogen un gato de la calle y su relación empieza a cambiar.
No están enamorados y carecen de motivo para vivir juntos, pero la compañía mutua los reconforta. Cuando afronten sus sentimientos, ¿qué conclusiones sacarán?
Fumiya Hayashi hace gala de su sensibilidad narrativa en esta nueva obra.